Viernes 18 de Mayo de 2012
El Cervecero perdió esta mañana 3 a 1 como visitante ante Boca Unidos de Corrientes, en el partido correspondiente a la primera fecha del torneo de la Primera “B” Nacional. El encuentro se jugó en la cancha de Huracán Corrientes con un polémico arbitraje de Saúl Laverni. Quilmes fue más que su rival en el primer tiempo, pero se quedó sin Miguel Caneo que fue expulsado. En la segunda etapa lo sintió, le faltaron ideas y el local lo dio vuelta.
El debut no fue el esperado. Quilmes fue a Corrientes a ser el dueño del partido, pero sólo lo consiguió por poco tiempo. El encuentro empezó con un Cervecero algo más claro que su rival, manejando bien la pelota con Jacobo Mansilla y Miguel Caneo y metiéndose en campo rival. Y en la primera jugada que tuvo, convirtió. Fue a los 11 minutos, lateral de la derecha de Joel Carli al área, los delanteros se llevaron la marca, Mansilla recibió la pelota, giró y le pegó cruzado, casi sin ángulo, y la pmetió contra el palo derecho: 1 a 0. El Cervecero ganaba de manera merecida porque hasta ahí era más. Cada tanto el local contestaba, como a los 32, con un remate de Cristian Núñez que tapó Emanuel Trípodi. Y cuando menos lo esperaba, a los 35, llegó el empate. Centro pasado desde la derecha, Trípodi salió lejos a buscar, Núñez lo chocó en el aire junto con Joel Carli, el arquero se cayó, perdió la pelota y el propio Núñez la empujó con el arco vacío de media vuelta. Carga al arquero no cobrada y 1 a 1. Para colmo, cuando se terminaba el primer tiempo, Nahuel Fioretto lo tomó de atrás a Caneo, que se lo sacó de encima con un manotazo, el árbitro Saúl Laverni vio un codazo, le sacó la roja directa y Quilmes se quedó con diez. La primera etapa se iba con un empate que tal vez era un resultado justo, aunque el juego terminaba envuelto en polémica.
Lo liquidó de contra
En la segunda mitad y buscando reordenar el equipo, el entrenador Ricardo Caruso Lombardi hizo entrar a Germán Mandarino por Martín Cauteruccio y se paró en la derecha, y el equipo quedó parado con un 4-4-1. Pero apenas a los 6 minutos, en la primera que tuvo, Boca aumentó. Aldo Visconti desbordó por la derecha, metió un buen centro y Gonzalo Ríos le ganó en el salto a Carli, para meter el cabezazo y poner el 2 a 1. El local lo daba vuelta y Quilmes, con un jugador menos, estaba obligado a ir con todo a buscar la victoria. Por eso a los 11 minutos, Fernando Telechea entró por Luis Benítez y el equipo se paró 4-3-2. A esa altura Boca era más, aprovechaba el hombre de más, al Cervecero se le complicaba tener la pelota sin Caneo y el único que generaba algo era Mansilla. Fue él quien a los 24 minutos recibió en el área, remató de zurda y la pelota pegó en el palo derecho. A los 25 se fue expulsado con roja directa Diego Sánchez Paredes por una falta brusca a Mansilla. Más allá de estar parejos, Quilmes seguía sin ideas y no generaba peligro. Boca Unidos se metía atrás y esperaba para liquidarlo de contra. A los 35 el local llegó con un remate de Leonardo Baroni que tapó Trípodi. En Quilmes entró Martín Giménez por Mansilla, pero no alcanzó porque a los 36 llegó esa contra tan temida. Jugada rápida, la pelota le quedó a Alejandro Toledo que remató, rebote en Sebastián Martínez, le volvió a pegar el mismo Toledo y el balón se clavó abajo, contra el palo derecho: 3 a 1.
A mejorar
Quilmes fue más que su rival en la primera parte del encuentro, aunque sin Caneo le costó poder manejar con claridad la pelota y llegar con peligro. El arbitraje lo perjudicó, aunque igualmente hay cuestiones para mejorar para lo que se viene. Lo mejor del Cervecero pasó por el desequilibrio de Mansilla en la izquierda y la entrega de Pablo Garnier en la segunda etapa. El debut no fue el esperado y Quilmes se vuelve de Corrientes con las manos vacías. Pero esta historia recién empieza y aún queda mucho camino por recorrer.
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